Los trabajos
Seis anuncios.
Quince segundos cada uno.
Están aquí porque cubren los tres encargos que de verdad entran por la puerta: el dueño que graba todo él mismo, la empresa que vende en mercado de seguros, y el techador que tiene tres fotos en el teléfono y nada más. El sonido va apagado.
Antes y después. «Este techo tenía tres años.»
El problema. “This is what golf-ball hail does to a Frisco roof.”
El problema. “Three shingles. That's all it takes.”
Portavoz de marca. «Soy Héctor. Llevo doce años cambiando techos en Garland.»
Quien sale en cámara habla por la empresa. No se presenta como cliente ni dice haber contratado a nadie. Con un cliente real, este formato se graba con el dueño de verdad.
Prima. “It's the second biggest thing you'll buy for this house.”
Antes y después. “Same house. Six hours apart.”
Por qué estos tres
Tres techadores, tres problemas distintos.
Graba todo
Manda fotos de la obra, sale en cámara y vende en español y en inglés. El fácil. Sus anuncios llevan su propia cara y su propia voz.
No sale en cámara
Suburbio caro, trabajo de seguros, tickets grandes. Sin dueño en pantalla, así que los anuncios los cargan la obra misma y la cifra.
Tres fotos y sin logotipo
El difícil, y el más común. Casi nada de material para arrancar. Si el sistema funciona aquí, funciona en cualquier lado.
Le toca
Mándeme tres fotos de un trabajo reciente.
Le armo un anuncio para su empresa, gratis, para que juzgue el trabajo en vez de creerme a mí. Sin tarjeta y sin llamada.